Lluc Crusellas no cabe en sí cuando posa tras el mostrador de Fargas (Pi, 16), la chocolatería más antigua de Barcelona, que ya luce su nombre bajo la firma que en el 2027 cumplirá 200 años. A este treintañero nacido en Santa Eulàlia de Riuprimer (Osona), proclamado en el 2022 mejor chocolatero del mundo, le parece que sueña despierto. Primero ganó en París el World Chocolate Masters; al año siguiente creó con sus socios la marca Eukarya; al siguiente, abrieron tienda en Andorra, y ahora toman las riendas de un negocio que hubiera sido imperdonable que Barcelona perdiera. Seguir leyendo… Navegación de entradas Torre Garcini ultima su noveno renacimiento para albergar un casal destinado a los mayores