Acuerdo entre el Ayuntamiento de Barcelona y los propietarios de la bodega Carol con el objetivo de encontrar el modo de salvaguardar el letrero de este singular establecimiento del barrio del Clot. Tanto el Consistorio como los dueños del garito en cuestión solicitaron este miércoles la suspensión del contencioso administrativo llamado a dirimir el futuro de este cartel fuera de la ley por unos cuantos centímetros. Por ahora unos y otros respiran con cierto alivio. Seguir leyendo… Navegación de entradas El comercio alerta del proceso de encastillamiento de Barcelona Cooltra crece con bicis compartidas en Europa mientras Barcelona lo prohíbe