El miedo está llevando a Barcelona a encastillarse y frenar su desarrollo. Se trata de la conclusión más destacada a la que han llegado esta mañana en la Casa Seat los asistentes a la 11ª edición del Summit de Barcelona Oberta, un punto de encuentro de empresarios, políticos y técnicos que cada año montan los ejes comerciales más visitados de la urbe con el objetivo de reflexionar sobre la evolución y sobre todo las asignaturas pendientes de esta urbe.

Seguir leyendo…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *