De manera inexplicable, en Catalunya hay ciertas infraestructuras que han envejecido muy mal y han generado una importante cojera en cuanto a la movilidad territorial y el modelo económico. El caso más evidente son las décadas de dejadez en Rodalies que hoy se pagan con una confianza y una eficiencia bajo mínimos. Pero también merece una mención el autobús interurbano, que en Barcelona sigue parando en plena calle porque dispone de estaciones propias de una ciudad de 50.000 habitantes y no de 1,7 millones de personas. También renquea el transporte de mercancías en tren, que en Catalunya no llega al 4% mientras la media europea se sitúa en el 18%. Para todo ello hay un plan. Y este martes se ha detallado el que prevé ayudar a que circulen más vagones repletos de madera, industria cárnica o coches, de manera que también se pueda reducir el número de camiones en las autopistas. El Govern ha presentado una hoja de ruta para crear cuatro nuevas terminales ferroviarias y muscular las existentes, sobre todo la de Portbou, con la que en su día, 150 años atrás, empezó todo. Seguir leyendo… Navegación de entradas El calor extremo retrasa el estreno de la reforma de Balmes entre Mitre y plaza Molina Los tiroteos con fuego real crecen un 45% en Catalunya el primer semestre