El 24 de marzo del 2025, cuatro meses después de la muerte de Isak Andic en la montaña de Montserrat, su hijo Jonathan realizó un viaje de 48 horas a Ecuador. Un desplazamiento fugaz de ida y vuelta a Quito durante el que permaneció más horas volando que en la capital. Hasta ahora solo ha trascendido que la visita respondía a un nuevo proyecto editorial que requería de su presencia y que estando allí le robaron el móvil. Una pérdida que la jueza de Martorell puso en cuestión y que ahora los Mossos d’Esquadra resuelven acreditando que ese terminal sí viajó a la capital ecuatoriana y se utilizó.

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