Si otros años han sido los grafitis o el lanzamiento de piedras desde los puentes, en el presente ejercicio, el delito más acuciante asociado a Rodalies es sin lugar a dudas el robo de cobre. Este diario ya les contaba a mediados de agosto que los ladrones de cable actúan casi a diario en la red ferroviaria catalana. Las sustracciones en el primer semestre registraron el nivel más alto de los últimos ocho años. Fueron 152 asaltos, el doble que en el mismo periodo del 2025. Para que puedan comparar, en todo el 2022 se producían los mismos saqueos que ahora en un solo mes. La R3 ha sido una de las líneas más perjudicadas, hasta el punto de que el Ministerio de Transportes ha tenido que dar salida a una partida extraordinaria de 17 millones de euros para adquirir 70 kilómetros de cable en esta línea. Seguir leyendo… Navegación de entradas Los Mossos ultiman un informe sobre el viaje relámpago de Jonathan Andic a Ecuador Clamor ciudadano por la muy poco probable reapertura de Collserola