La firma del contrato programa entre la Generalitat y Renfe no representa nada nuevo para los sufridos usuarios, pero aporta nuevos elementos de control de la gestión deseados desde hace años por parte de la administración titular del servicio. El más importante es la capacidad de penalizar a la operadora en caso de incumplimiento de las condiciones del contrato. Seguir leyendo… Navegación de entradas Los Mossos recurren a la vía antiterrorista para cerrar tres canales de Blocus en Telegram La irrupción del crack y otras drogas agrava la crisis de convivencia del barrio Sant Antoni