Cuando Timo Buetefisch y sus socios abrieron hace veinte años una empresa de alquiler de scooters en un garaje cerca de la Sagrada Família, nunca se le pasó por la cabeza que esa misma compañía, Cooltra, acabaría gestionando más de 30.000 motos eléctricas por media Europa. Menos aún que también alquilaría bicis por minutos, una tendencia al alza a nivel global con la que Barcelona, en cambio, quiere acabar. Seguir leyendo… Navegación de entradas Acuerdo entre el Ayuntamiento y la bodega Carol para preservar su cartel El Tramvia Blau volverá a la calle durante dos días para celebrar sus 125 años de vida