Barcelona arrancó este miércoles sus últimas celebraciones patronales reivindicándose a sí misma. El pregón que dio el pistoletazo de salida a esta edición de las fiestas de la Mercè firmado por los bodegueros de Sants Maritxell y Toni Falgueras, dedicado al comercio de proximidad y por ende a la vida de barrio de gran ciudad, fue en verdad una oda de nuestra identidad, un SOS de las esencias de esta urbe, un golpe sobre la mesa frente a la implacable globalización… Quizás no fue el mejor de los últimos años, pero hija y padre sí que brindaron uno de los más oportunos. Seguir leyendo… Navegación de entradas Más de 2.300 millones de euros en cuatro años para financiar los servicios sociales Barcelona desaloja el asentamiento de tiendas de campaña del Cobi poco antes del Piromusical