No hay muchas diferencias aparentes entre el último semáforo instalado en Barcelona y el primero, hace casi un siglo. Aunque es uno de los elementos urbanos que menos ha evolucionado en las ciudades en todo este tiempo, ahora se suma también a la fiebre de la inteligencia artificial. Seguir leyendo… Navegación de entradas El perfil de los arrestados en los disturbios Un nuevo sistema detecta los puntos negros del bus de Barcelona para ganar más velocidad