Durante muchos años, Petra fue espectadora desde su balcón de la lamentable situación del solar que tenía enfrente, al otro lado de las vías del tren. Gente drogándose, prostitución, peleas… De todo aquello ya no queda ni rastro. Aquel desgraciado descampado de La Florida, imán de todo tipo de conflictos, se ha convertido en un exuberante huerto que mantienen radiante más de 120 vecinos y entidades de l’Hospitalet de Llobregat. Desde hace dos años, la octogenaria Petra cruza si miedo las vías para cuidar del huerto o, simplemente, para coser en este jardín comestible o pasar el rato charlando con otros vecinos, también orgullosos payeses urbanos. Seguir leyendo… Navegación de entradas Los Mossos detienen a uno de los jefes de los ladrones de casas de futbolistas Alerta en Barcelona por las intoxicaciones de turistas con gominolas y vapeadores de la risa