Son dos cargos diferentes. Por un lado, consejero delegado de la nueva empresa mixta Rodalies de Catalunya; por el otro, director operativo del actual servicio de Rodalies, todavía en manos de Renfe. El primero debería dar forma a la futura operadora pública todavía sin competencias reales y el segundo gestionar el día a día del sistema actual. Desde febrero, los dos puestos son ejercidos por la misma persona, Òscar Playà, aunque un informe jurídico al que ha tenido acceso La Vanguardia impide que combine ambas responsabilidades. Seguir leyendo… Navegación de entradas El Gran Recapte busca a 17.000 voluntarios para su 18.ª edición Barcelona también comprará un solar ocupado para frenar su desalojo