Marta y Roc acostaron a sus dos hijos pequeños, de 1 y 3 años, sobre las 21 horas. Exhaustos, se tumbaron en la cama. Era el domingo 20 de septiembre. De pronto escucharon un pequeño traqueteo en el falso techo, como un repique de tambor. Cada vez más fuerte. De pronto, aquello que había ahí ya no solo caminaba: corría. El tintineo no era de dos patas, eran más. Seguir leyendo… Navegación de entradas Las 36 horas de Jens-Frederik Nielsen en Barcelona: Premio Vanguardia, Camp Nou y Sagrada Família La reacción de la arrestada por la muerte de Juanpere: “Me quería casar con él y él no quería”