C hi pecora se fa, ‘o lupo s’o’ magna . Si eres una oveja, el lobo te come. Los napolitanos hicieron bueno el proverbio en las heroicas Cuatro Jornadas de septiembre de 1943. La liberación de la ciudad era inevitable, con las tropas aliadas avanzando desde el sur tras su exitoso triple desembarco. Pero el coste hubiera sido mucho mayor en vidas y destrucción si el pueblo no se hubiese levantado en armas contra la Wermacht, forzando su retirada y allanando la entrada en la ciudad de las tropas estadounidenses comandadas por el general Mark W. Clark, que ya no encontraron resistencia.

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