El piso que tenía aterrorizados a los vecinos del edificio del número 107 de la calle Muntaner de Barcelona quedó ayer desocupado. Los Mossos d’Esquadra detuvieron poco antes de las cuatro de la tarde al presunto cabecilla de esta usurpación. Su talante pendenciero tenía amedrentada a la mayor parte de la gente que vive en la finca. Seguir leyendo… Navegación de entradas Collboni suelta el freno y proyecta 43 nuevos kilómetros de carril bici a cinco años vista La noche que los padres tomamos la pista