Las primeras semanas de la vendimia han impulsado el debate sobre el futuro del vino tras años de caída del consumo, especialmente del tinto, pero también del espumoso, y de la acumulación de stocks en las bodegas. Los payeses que cultivan xarel·lo, macabeo y parellada para la DO Cava viven momentos de tensión por la incertidumbre de si podrán vender toda la uva y por los precios que pagan algunos elaboradores, muy por debajo de los costes de producción fijados por el Incavi entre los 53 y los 56 céntimos/kilo. La Associació de Viticultors del Penedès (AVP), Unió de Pagesos (UP) y la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC), entre otros sindicatos, han denunciado que varias firmas del sector pagan 25 o 30 cts/kilo poniendo en riesgo la subsistencia de no pocos agricultores. Seguir leyendo… Navegación de entradas Los nudistas reivindican preservar su espacio en las playas de tradición naturista Cercanías estrena trenes en Madrid, Rodalies espera hacerlo a final de año